miércoles, 2 de abril de 2014

Soneto para esperarte en una cafetería

Resulta que la historia estaba escrita
cuando yo quise hacerla a mi manera.
Cuando yo no quería que volviera
resulta que la historia resucita.

Resulta que en el tiempo de la cita
tendrán que hacer un banco de madera.
Al corazón le viene bien la espera,
quién sabe si además la necesita.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Donde habite el olvido


Donde habite el olvido, 
En los vastos jardines sin aurora; 
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. 

Donde mi nombre deje 
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
Donde el deseo no exista. 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible, 
No esconda como acero 
En mi pecho su ala, 
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. 

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
Sometiendo a otra vida su vida, 
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. 

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; 
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, 
Disuelto en niebla, ausencia, 
Ausencia leve como carne de niño. 

Allá, allá lejos; 
Donde habite el olvido.


martes, 18 de febrero de 2014

El sueño va sobre el tiempo

El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.
(...)
El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
(...)
Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.

martes, 21 de enero de 2014

Alba de mi silencio

En ti me he silenciado... 
El corazón del mundo 
está en tus ojos, que se vuelan 
mirándome. 

No quiero levantarme de tu frente fecunda 
en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma. 

Casi me siento niña de amor que llega hasta los pájaros. 
Me voy muriendo en mis años de angustia 
para quedar en ti 
como corola recién en brote al sol... 

No hay una sola brisa que no sepa mi sombra 
ni camino que no alargue mi canción hasta el cielo. 

¡Canción silenciada de plenitud! 
En ti me he silenciado... 

La hora más sencilla para amarte es ésta 
en que voy por la vida dolida del alba.

lunes, 16 de diciembre de 2013

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Herido, como el que promete demasiado o el que espera demasiado

   Ya en mi alma pesaban de tal modo los muertos
futuros que no podían andar ni un solo paso sin que
   las piedras revelaran sus entrañas.
(…)
La noche se desploma por un exceso de equipaje secreto.
Alabad a la chispa que electrocuta las huestes y los rebaños.
Un hombre y una vaca perdidos.
   ¿Qué nuevas desventuras esperan a las hojas para 
   este otoño?
Mi alma no puede ya con tanto cargamento sin destino.
El sueño para preservarse de las lluvias intenta una
   Alquería.
Anteanoche no aullaron ya las lobas.
   ¿Qué espero rodeado de muertos al filo de una
   madrugada indecisa?

(De Sermones y moradas)

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Espera

Y tú me dices
que tienes los pechos rendidos de esperarme,
que te duelen los ojos de estar siempre vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.

Y tú me dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de lastimar mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en vano
desde la soledad en la que tú me gritas
que sigues esperándome.

Y tú me lo dices que estás tan hecha
a esta deshabitada cerrazón de la carne
que apenas si tu sombra se delata,
que apenas si eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.