jueves, 23 de abril de 2015

Epitafio del enamorado

Si alguien quiere escribir mi biografía
no hay nada mas sencillo.
Dispone de dos fechas solamente:
la del día en que te conocí
y la del día que te fuiste.
Entre una y otra transcurrió mi vida.
Lo que ocurriera antes, lo olvidé.
Lo que suceda ya, carece de importancia.

sábado, 21 de febrero de 2015

Girl with a cat


Criatura afortunada

Nos das la mano, en un momento
de afinidad posible, de amor súbito,
de concesión radiante;
y, a tu contacto cálido,
en loca vibración de carne y alma,
nos encendemos de armonía,
nos olvidamos, nuevos, de lo mismo,
lucimos, un instante, alegres de oro.
¡Parece que también vamos a ser
perenes como tú,
que vamos a volar del mar al monte,
que vamos a saltar del cielo al mar,
que vamos a volver, volver, volver
por una eternidad de eternidades!
¡Y cantamos, reímos por el aire,
por el agua reímos y silbamos!



sábado, 22 de noviembre de 2014

Hagamos un trato

Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo

si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo

si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo

pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

martes, 24 de junio de 2014

Fosa común...

Fosa común de pájaros y fuentes 
eran tus ojos en la tarde ardida. 
Había un brillo cruel de luz mordida 
en tus labios sin besos y en tus dientes. 

Ayer dos corazones coincidentes, 
hoy dos bordes sangrantes de una herida, 
mañana doble sombra de guarida 
de sierpes y de lobos impacientes. 

Tú, aquí; él, por ahí: Porque no es buena 
la vida, no: No es justa y no es sagrada 
para quien muerde el fruto de la ciencia. 

Esa ciencia que nace de la pena 
de no verse mirada en su mirada, 
pedir amor y recibir paciencia. 

martes, 3 de junio de 2014

A veces el amor tiene caricias...

A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.

miércoles, 14 de mayo de 2014

El río Genil

Las alamedas se van, 
pero dejan su reflejo.

(¡Oh qué bello 
momento)

Las alamedas se van,
pero nos dejan el viento.

El viento está amortajado
a lo largo, bajo el cielo.

(¡Oh qué triste 
momento!)

Pero ha dejado flotando, 
sobre los ríos, sus ecos.

El mundo de las luciérnagas
ha invadido mis recuerdos.

(¡Oh qué bello 
momento!)

Y un corazón diminuto
me va brotando en los dedos.

miércoles, 2 de abril de 2014

Soneto para esperarte en una cafetería

Resulta que la historia estaba escrita
cuando yo quise hacerla a mi manera.
Cuando yo no quería que volviera
resulta que la historia resucita.

Resulta que en el tiempo de la cita
tendrán que hacer un banco de madera.
Al corazón le viene bien la espera,
quién sabe si además la necesita.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Donde habite el olvido


Donde habite el olvido, 
En los vastos jardines sin aurora; 
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. 

Donde mi nombre deje 
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
Donde el deseo no exista. 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible, 
No esconda como acero 
En mi pecho su ala, 
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. 

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
Sometiendo a otra vida su vida, 
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. 

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; 
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, 
Disuelto en niebla, ausencia, 
Ausencia leve como carne de niño. 

Allá, allá lejos; 
Donde habite el olvido.


martes, 18 de febrero de 2014

El sueño va sobre el tiempo

El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.
(...)
El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
(...)
Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.

martes, 21 de enero de 2014

Alba de mi silencio

En ti me he silenciado... 
El corazón del mundo 
está en tus ojos, que se vuelan 
mirándome. 

No quiero levantarme de tu frente fecunda 
en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma. 

Casi me siento niña de amor que llega hasta los pájaros. 
Me voy muriendo en mis años de angustia 
para quedar en ti 
como corola recién en brote al sol... 

No hay una sola brisa que no sepa mi sombra 
ni camino que no alargue mi canción hasta el cielo. 

¡Canción silenciada de plenitud! 
En ti me he silenciado... 

La hora más sencilla para amarte es ésta 
en que voy por la vida dolida del alba.

lunes, 16 de diciembre de 2013

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Herido, como el que promete demasiado o el que espera demasiado

   Ya en mi alma pesaban de tal modo los muertos
futuros que no podían andar ni un solo paso sin que
   las piedras revelaran sus entrañas.
(…)
La noche se desploma por un exceso de equipaje secreto.
Alabad a la chispa que electrocuta las huestes y los rebaños.
Un hombre y una vaca perdidos.
   ¿Qué nuevas desventuras esperan a las hojas para 
   este otoño?
Mi alma no puede ya con tanto cargamento sin destino.
El sueño para preservarse de las lluvias intenta una
   Alquería.
Anteanoche no aullaron ya las lobas.
   ¿Qué espero rodeado de muertos al filo de una
   madrugada indecisa?

(De Sermones y moradas)

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Espera

Y tú me dices
que tienes los pechos rendidos de esperarme,
que te duelen los ojos de estar siempre vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.

Y tú me dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de lastimar mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en vano
desde la soledad en la que tú me gritas
que sigues esperándome.

Y tú me lo dices que estás tan hecha
a esta deshabitada cerrazón de la carne
que apenas si tu sombra se delata,
que apenas si eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.

lunes, 4 de noviembre de 2013

En la doliente soledad del domingo...

Aquí estoy,
desnuda,
sobre las sábanas solitarias
de esta cama donde te deseo.

Veo mi cuerpo,
liso y rosado en el espejo,
mi cuerpo
que fue ávido territorio de tus besos;
este cuerpo lleno de recuerdos
de tu desbordada pasión
sobre el que peleaste sudorosas batallas
en largas noches de quejidos y risas
y ruidos de mis cuevas interiores.

Veo mis pechos
que acomodabas sonriendo
en la palma de tu mano,
que apretabas como pájaros pequeños
en tus jaulas de cinco barrotes,
mientras una flor se me encendía
y paraba su dura corola
contra tu carne dulce.

Veo mis piernas,
largas y lentas conocedoras de tus caricias,
que giraban rápidas y nerviosas sobre sus goznes
para abrirte el sendero de la perdición
hacia mi mismo centro,
y la suave vegetación del monte
donde urdiste sordos combates
coronados de gozo,
anunciados por descargas de fusilerías
y truenos primitivos.

Me veo y no me estoy viendo,
es un espejo de vos el que se extiende doliente
sobre esta soledad de domingo,
un espejo rosado,
un molde hueco buscando su otro hemisferio.

Llueve copiosamente
sobre mi cara
y sólo pienso en tu lejano amor
mientras cobijo
con todas mis fuerzas,
la esperanza.
G. Belli

sábado, 26 de octubre de 2013

Amor eterno

Te amé de tantas maneras y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Mi corazón hechizado,
hizo una y otra vez un collar de canciones
que tomaste como un regalo
y usaste alrededor de tu cuello,
a tu modo y de tantas formas,
de vida en vida, de época en época,
Siempre…

Donde quiera que escucho
las viejas historias de amor,
su antiguo dolor y ese viejo cuento
de estar juntos o separados,
me detengo y una y otra vez
miro al pasado y al final de todo,
emerges tú
revestida con la luz de una estrella polar,
traspasando la oscuridad del tiempo,
y te conviertes en una imagen
que recordaré por siempre.

Tú y yo flotamos aquí,
en la corriente de un corazón lleno de amor
de uno por el otro.
Jugamos al amor
al lado de millones de amantes,
hemos compartido la tímida dulzura
del primer encuentro,
las mismas lágrimas de angustia
en cada despedida.

El viejo amor,
el que se renueva una y otra vez,
Siempre…

Hoy, este amor está a tus pies,
encontró su morada en tí.
(...)
Rabindranath Tagore.

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Eras tu...?

¿Eras tú la boina gris
  de aquel poeta?
¿Eras tú la diva
  que quería ir al cielo
  pero no quería morir?

El tiempo es un espejismo indeterminado.
Te contemplo aún más radiante.
¿Eras tú así? O es cosa mía.

Me acosté con tu servilleta
dedicada bajo la almohada.
Amanecí impregnado de ti,
tu aroma y tu pena.

¿Eras tú la mirada infinita
  de la belleza ?
¿Eras tú el santuario en el
  camino de mis monjes?

Mala idea confiar en el amor sin vacilar.

Nos volvimos viejos y gandules.
Me retiré a un huerto
Cultivando mi libertad
me hice agricultor de la insurrección

Tu eras la mujer de piernas tangentes
la de la boca de ciruela, ¿verdad?
Viajaste a América, norte y sur
Me has traído un recado:
“¡Dispara, idiota!”

Creo en el sexo zafio
en el dios misericordioso
en ti y en mi

¿Eras tu aquella niña
  morena y ágil de Neruda?
¿Eras tú la Jarifa de Espronceda?
Sí, siempre te encantaron las orgías.

Tu eras la gitana
de la generación del 27,
la ventana del edén
donde el numen
toma forma de flor

A mí no me confundes.
He sido el polizón
de tus sueños más profundos,
la vagina de tus noches más salvajes

Por eso lloro, lloro, lloro.

Éramos ceniza al viento,
Un día soleado, y la noche más cerrada
Un cuerpo de mujer
con alma de hombre, tu
y cuerpo de hombre
con alma de mujer, yo.

¿Qué queda de mí en ti?
No hables, conozco tu vocabulario
Muestramelo con tatuajes

¿Eras tú la que dice la gente
  que ahora eres formal?
¿Eras tú aquella camarera del Titanic?
¿O la mujer del ascensor del Chelsea Hotel?

No se, te veo tan joven y tan bella
Tan cansada y tan triste
Que mis versos no me gustan

Del todo a mis poemas
¿Tan hundida estás?
Es una tarde marrón
Encendamos unas velas
Perfumemos el peste
de las ideas quemadas.

Mi espíritu remolón
y tus manos laboriosas
Yo con tu guitarra
y tu con mi flauta
No somos más.

Todo se simplifica a este acto
hoy y siempre
No nos queda argumento, ni  guion
Nuestros cuerpos inmateriales
han sido prostituidos en demasía
Es el precio de la brillantez

Buscando calor y recuerdos
entre tus nalgas y pechos
No más besos proscritos
en nuestras vidas.
Caminamos, al fin,
descalzos hacia el altar de la eternidad
y juntos.

Tu exorbitante belleza en mis pupilas
mis manos recorriendo
tu aura de celeste fuerte.
Tras innumerables caos en nuestras vidas
la piel se confunde con el asfalto,
nuestros corazones atrofiados
se compadecen mutuamente

¿Eras tú la mujer de tan alta alcurnia
  que no conocía hombres, sólo nombres?
¿Eras tú la loba devoradora
  de mis mejores amigos?
¡Por favor!
Dime que sí.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Amor inmarcesible

Tras un beso caduco,
Sobreviene el desamparo.
Tras una caricia eterna,
Nueva vida tras el umbral.

Necesito una cura de bondad,
Una lección moral e intelectual.


Exhorto a que avales tu amor inmarcesible.